Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

lunes, 22 de junio de 2026

"El hijo de la Cómica" en el Teatro Bellas Artes de Madrid. Un lujo.

 



Y el blog con las entradas en jarras y su pie de firma dando golpecitos en el suelo a modo de: "¿Se puede saber dónde andas? ¡Te parecerá bonito! Un día dices hasta luego y ¡hala! a desaparecer se ha dicho...." Y yo con la lengua afuera que llego, entre el calor, las prisas y esta vida que no me deja parar, y me deshago en excusas y perdones mientras junto las palmas de mis manitas. Pero que no os creáis que le reblandencía que bien enfurruñado estaba... Así que le he prometido varias entradas seguidas a modo de penitencia. Así que... 

A lo importante:

Finde teatral que os tengo que recomendar sí o sí porque han valido mucho la pena las dos obras que he visto.  

Aunque en esta entrada nos centramos en una de ellas, y en la siguiente os hablo de la otra porque se merecen cada una todo el espacio. 

"El hijo de la Cómica" en el Teatro Bellas Artes, con José Sacristán. 

¡En la segunda fila qué estábamos! Y ahí, ahí cerquita Sacristán, que parecía que estirabas el brazo y le tocabas, desgranando un  monólogo con la vida de Fernando Fernán Gómez que era un lujazo. 

Cambiaba de voces para ser distintos personajes, y ahora era Fernán-Gómez de crío, ahora su abuela, luego su madre... Con una fluidez pasmosa en los giros de voces y texto. El monólogo un fresco de vida entrañable sacado del libro "EL tiempo amarillo. 1921-1943" escrito por Fernando Fernán-Gómez. Y la adaptación teatral de una naturalidad pasmosa en la interpretación, salpicándola de fotografías y pedacitos de vídeo al fondo, música... A mí me encantó. 

Qué bueno es Sacristán, y qué buen texto el de Fernán-Gómez narrando su vida. Qué tándem. 90 minutos de monólogo, puro teatro de calidad, y ahí sigue Sacristán, incombustible, haciéndonos disfrutar. 




lunes, 15 de junio de 2026

Feria del Libro de Madrid. Terminó ayer, 14 de junio

 


Un año más se fue la Feria del Libro, la tentación de las tentaciones. 

Cada año que pasa intento que mi botín sea más pequeño, porque a las filas que tengo de libros esperándome, tanto en papel como virtuales, no se les ve el final. Me compraría libros hasta el infinito y más allá. Siempre hay uno, dos, diez... ya ni sé cuántos, que se me antojan. Y ahí tengo que estar sujetándome las ganas de llevármelos todos a casa, como si yo fuera a vivir todas las vidas que necesitaría para leérmelos todos. Qué ilusa.

Este año reduje las visitas a la Feria al mismo día que firmaban mis amigos. Qué libro tan chulo que han confeccionado entre los dos. Tiene los poemas de Javier (Javier Díaz Gil) y el acompañamiento de las fotografías, y además bordadas, de Piluca (Piluca Martínez de Velasco). El libro, blanco y apaisado, está inspirado en los objetivos de la Agenda 2030 y respira compromiso y arte por todas partes. No solo es un objeto bello, sino que su contenido es profundo y delicado. Editado por Lastura. Para el otoño harán más de una presentación con las fotografías originales. 

Así que solo fui a la Feria el sábado 13, segundo día que estaban ellos firmando, y me llevé su libro y además, como no podía ser de otra manera, también me llevé otro, uno titulado: Madrid y Galdós. Mientras escribo, ambos me están haciendo guiños lascivos desde la mesa donde los dejé a la vuelta de la Feria. Libritos, qué listos son, como saben que estoy hablando de ellos... 

Y un año más se fue la Feria del Libro, la tentación de las tentaciones. 













domingo, 14 de junio de 2026

"Dalí infinito", exposición en el Palacio de Gaviria de Madrid. Qué buena combinación

 


Cuando ya llevas varios años viviendo en la misma ciudad, asistes como espectador, quieras o no, de todos los cambios que van sufriendo sus edificios, calles y tiendas. Aunque, curiosamente, tú sigas acordándote nítidamente de los usos que tenían cuando los conociste. Cuando empezábamos a salir del barrio, a mediados de los años ochenta, siempre que necesitábamos zapatos nos acercábamos hasta las tiendas de muestrarios de Chueca, mientras que si queríamos algo de sonido acudíamos a la calle Barquillo, sus dos aceras eran esas tiendas en fila india. Del mismo modo para pequeños aparatos electrónicos íbamos al Decomisos de la calle Arenal, en los bajos del Palacio de Gaviria después de comernos unos sándwiches de Ferpal. Buf qué vértigo. Apenas ya hay muestrarios ni tiendas de sonido ni decomisos ni Ferpal. Todo lo ha barrido el paso del tiempo. Los edificios siguen, claro está, pero han ido cambiando, iba a decir de oficio, pero quizá debería decir de beneficio. El Palacio de Gaviria después, durante unos años, fue discoteca y al menos una vez fui a tomar una copa una noche hace un millón de años. Con el tiempo lo volvieron a cerrar y...  hasta esta primavera que dijeron que lo estaban restaurando. 

¿Quién le hubiera dicho a ese banquero con título de Marques de Gaviria, a mediados del siglo XIX, cuando estrenó su señorial palacio, a cuya inauguración asistió hasta la Reina Isabel II, que iba a reinventarse tantas veces? Desde que supe que habían reabierto el Gaviria tuve mucha curiosidad por verlo de verdad como lo que había sido, un palacio. Además, iba a albergar una exposición de esculturas de Dalí. No era mala combinación para nada. No me gustaba mucho el precio así que lo dejé un poco "en barbecho" hasta que salió en lo del Abono Teatro y ahí ya sí que no me lo pensé. Por ese precio merece mucho la pena. 

Que gusto ver las 13 salas que te enseñan del Palacio, me encantaron los frescos de los salones, sobre todo el techo del Salón de Baile. La señorial escalera, el patio interior, también la capilla merece mucho la pena y hasta los baños eran curiosos con ese toque antiguo tan elegante. Pregunté qué sala había sido la biblioteca, era redonda, aunque la encontré un poco pequeña para lo que me había imaginado, la verdad. 

En cuánto a "Dalí infinito", las 14 esculturas de Dalí que puedes admirar son muy llamativas, enormes, muy curiosas y originales. El elefante cósmico, el Cristo de San Juan de la Cruz, la Mujer desnuda subiendo escalera, la cabeza de caballo riendo... Te hablan de la técnica de la cera perdida. También hay dibujos originales de la zona del Ampurdam, y de la serie de La Divina Comedia de Dante. Abajo un par de salas dedicadas a un amigo fotógrafo, Jacques Leonard, con diversas fotografías del pintor y su mundo cotidiano, como visión de contrapunto al genio que asoma de su arte. Dalí y sus obras, sean las que sean, son palabras mayores.

Creo que es muy buena combinación, esa exposición en ese palacio. Las esculturas pueden lucirse mucho en ese contexto tan amplio con enormes espejos y elegantes paredes. Y ya, pues tú verás, lo que quieras estar ahí contemplándolo todo... 


















sábado, 13 de junio de 2026

"Los malos muertos" de Elizabeth Anglarill. Reseña Literaria





Supe de "Los malos muertos" de Elizabeth Anglarill, por el programa de libros Página2 que no me pierdo nunca y mira que llevará temporadas... La verdad es que me pareció que podía ser interesante una novela que mezclaba el género histórico, con el de intriga y que se desarrollaba en un lugar que me gusta mucho y al que debería volver. 

Ambientada en las ruinas de Ampurias y en aquel pedazo de la geografía catalana, se desarrolla en el pueblecito de L`Escala, tan cercano. Y temporalmente lo que tenemos es que hay dos líneas de tiempo que se van desarrollando de forma paralela distanciadas por 100 años y marcadas por dos homicidios. 

Una de esas líneas temporales arranca en el año 1912 cuando un joven arqueólogo, Mateu Mercader, acaba de llegar a las excavaciones para trabajar allí y pronto se desilusiona porque ocurre algo que no debería ocurrir. Esta línea temporal es la que se corresponde con la novela histórica. Está muy bien ambientado aquel tiempo en el que el ferrocarril comienza, y aún la vida es muy tranquila, se ganan la vida con la pesca... aunque tienen esos yacimientos que dan movimiento. Y la segunda línea temporal es en la actualidad, en el año 2012, cuando en el mismo escenario se descubren unos restos óseos en las ruinas que no parecen de la época que deberían ser. Por otra parte se va a cometer también otro homicidio. Y ya tenemos las dos investigaciones en marcha. La ambientación, lógicamente, ha cambiado por completo pues el turismo ha crecido muchísimo. 

Es curioso, como os decía esta mezcla entre el género histórico y el policíaco, yo creo que enriquece la historia y la forma de narrar. Además, que el argumento salte de una época a época imprime más agilidad a la narración, que ya de por sí tenía ritmo debido a la dosificación de la intriga que aporta el querer esclarecer quiénes son los muertos. Pasado y presente van a ir paralelos toda la novela. Y, por otro parte, en la vida de la protagonista también hay otro misterio. Así que sí, es una lectura entretenida. 

Hay varios temas, el expolio y tráfico de obras de arte, los abusos a menores, el poder... 

Los personajes están bien perfilados, bien reflejados los usos y costumbres de los que viven cien años atrás, así como sus zozobras y pesares. Ya hemos hablado del principal protagonista Mateu Mercader. Y en la actualidad, tenemos a la policía municipal que provisionalmente está transferida a los Mossos llamada Alex Sabell, así como a un comisario francés Jerome Tolbert que la va a ayudar, esos dos son los que más vamos a conocer, los protagonistas. Y algo me dice que quizá les veamos más adelante en algún otro caso. 

No es una novela trepidante, tiene un ritmo pausado aunque esos saltos en el tiempo hace que no decaiga la atención. Es un híbrido entre histórico y policíaco que yo creo que está curioso. A mí me gustan las historias en las que se desentrañan crímenes que no se solucionaron en su momento, claro ya con eso me tenía ganada, y me ha parecido interesante ver como era lo de Ampurias en el momento aquel. Habrá que seguir los pasos de esta autora. 



jueves, 11 de junio de 2026

Así como con-tan-do las baldosas el muy pavo

 




- Palomi, pues no va todo pichi, y se me acerca chuleándose des-pa-cio, así como con-tan-do las baldosas, para decirme que si es noche de "juernes" y muy mal se nos tiene que dar aquí, en los jardines de Cecilio Rodríguez, para que él y yo no tengamos "temita"...

- ¿El pavo aquel?

- Sí, sí, el mismo que le está entrando ahora a la pava del fondo.

- Mujer, apuesto es... 

- Sí, sí, y muy descarado también. Que no acabo de darme la vuelta y ya está pelando la pava con otra...

- Pues si yo fuera de vuestra especie, no te digo yo que...

- Pero Palomi ¡¿Qué dices?! ¡Mira la pavisosa! ¿Pues no ves que estos como te quieren hoy, te dejan en un rato? ¿No lo estás viendo? ¡Que los pavos no son monógamos!

- ¡Ni falta que hace! 

- Hija pues ganas tienes para un rato...

- Es que para toda la eternidad ya tengo a mi aburrido palomo, que nosotros sí que somos serios para nuestras cositas, no como vosotros, perdóname que te diga... 

- ¡Échale guindas al pavo! Sin ofender ¿eh? Que si no lo sé no te digo nada. 

- ¡Anda! Ni que estuvieras tú ahora en la edad del pavo para ofenderte tan pronto... Tú me hiciste un comentario y yo te digo otro...

- Pues ¡hala! ¡Ahuecando el ala paloma! que estos jardines son nuestros y aquí para competencia ya tenemos de sobra. ¿Será posible la jodía paloma que dice que si fuera de nuestra especie le hacía un favor a MI pavo? Pero vamos a ver...  ¡¿A quién entró primero?! ¿Eh? ¿A quien? ¿Será posible? ¡Eh tú! ¡Sí tú Pavo Real! Prenda, ¿Me decías algo de un juernes noche?









lunes, 8 de junio de 2026

La biblioteca del IPCE, o Instituto del Patrimonio Cultural de España

 

Tengo que contaros que en mayo descubrí una biblioteca que no conocía y me encantó: La biblioteca del edificio del IPCE, o lo que es lo mismo, el edificio del Instituto del Patrimonio Cultural de España, o "la corona de espinas". Sí, sí, sí, eso es, porque así es como se llama coloquialmente a este edificio que tenemos en Madrid, en la Ciudad Universitaria, que empezó a construirse el mismo año que yo nací y terminó cuatro años más tarde, aunque después se le hicieron algunos cambios.

Es un edificio de hormigón redondo de 40 metros de radio, muy curioso, tiene como "gajos", 30 gajos. Tiene cuatro plantas circulares con una gran abertura central por la que entra la luz. Lo idearon dos arquitectos: Fernando Higueras y Antonio Miró. En él han rodado muchas veces escenas de películas ("Indiana Jones", "La piel que habito"...) y anuncios, de hecho cuando hicimos la visita estaban en pleno rodaje. No quiero aburriros con más datos que podéis leer por ahí mucho mejor explicados. Pero también tiene una biblioteca en el sótano que me encantó. Redonda, por supuesto, espaciosa, de madera, luminosa con una cúpula central, tan bonita...

Los fines de semana no se suele poder visitar el edificio, yo me apunté para un día de diario de muchos meses después, aprovechando una semana de vacaciones, pero vale la pena porque la guía nos hizo una visita de lo más pormenorizada de arriba abajo del edificio, nos dio muchísima información desde incluso antes de construirse el edificio de como era el terreno donde está hasta nuestros días, e incluso nos permitió contemplar la restauración de un santo en una sala, donde no nos dejaron hacer fotos, obviamente, porque estaban trabajando, pero fue muy interesante estar ahí de espectadores.

"La corona de espinas" es un ejemplo especial de nuestra arquitectura contemporánea, y de verdad que merece la pena. ¿Y ahora que fotos os enseño yo entre un millón que hice?
















domingo, 7 de junio de 2026

Ron Lalá - "La desconquista"

 



Es normal que las fotos y los vídeos del final de la actuación hayan salido un poquito movidos. La alegría generalizada, los aplausos de unos y otros y los ¡bravos! revoloteando las cabezas, agitan el aire, el ánimo y la cámara. Pero es que Ron Lalá son tan buenos... 

Fue una peripecia conseguir ir. Con eso de que ahora hay que comprar las entradas con tantísima antelación, allá por noviembre del 25 para este mayo, dio tiempo a que el teatro nos cambiara la obra anunciada, una de unión de fragmentos de otras anteriores por su última creación; dio tiempo a que imprevistos no me dejaran estar justo ese día en Madrid; tiempo a que me volvieran a regalar, ¡genial!, una entrada para ya el último día que estaba en cartel, ¡ole!, y por fin el 24 de mayo allí estaba sentada en el teatro Infanta Isabel dispuesta a disfrutar de "La desconquista".

Y mereció la pena. Dice el argumento: "Finales del siglo XVI. A bordo de una barca a la deriva, tres náufragos reman para alcanzar las costas del Nuevo Mundo. El capitán Hernán Galán busca la gloria, el marino Fulano busca el oro, el misionero fray Pío busca almas para la fe. Los tres vivirán mil peripecias y desventuras en alta mar y en costas desconocidas para descubrir que nadie es quien dice ser y nada es como parece. Y descubriendo el Nuevo Mundo quizá se descubran a sí mismos…"

Mereció la pena, porque Ron Lalá son muy brillantes y logran contar la Historia y las historias en verso con toda riqueza en el lenguaje, salpicándolo de ese humor que gastan que te partes y fusionándolo con su faceta de músicos y cantantes que te lo hacen muchísimo más ameno. No les falta de nada.

Ron Lalá no defraudan nunca. No os los perdáis si van por vuestras ciudades.